jueves, 4 de agosto de 2011

La selección española logra dos medallas de bronce

La selección española de patinaje de velocidad ha logrado otras dos medallas de bronce en la tercera jornada de competición del Campeonato de Europa, que se está disputando en la localidad holandesa de Heerde.

La patinadora navarra junior Saray Narváez, que ya subió al podio en los 300 metros sprint, realizó una muy buena actuación en los 1.000 metros, con un ritmo muy regular, lo que la llevó a asegurarse la tercera posición. Mientras, su compañera Maialen Oñate acabó en el decimoctavo puesto.
El equipo de relevos, compuesto por el ganador de dos bronces Ioseba Fernández y los seniors masculinos Patxi Peula y Íñigo Vidondo, logró, al final de la jornada, el tercer puesto en la prueba de los 3.000 metros.

Acabaron lejos de las medallas los patinadores de la categoría junior masculina, David Alonso, Iker Múgica y Sergio Fernández, así como la única representante senior femenina, Sheila Posada, que fue duodécima. Al igual que no lograron metales en el senior masculino Eugenio Landete, Íñigo Vidondo y Patxi Peula.

España se sitúa en la sexta posición del medallero, por detrás de Bélgica, Alemania, Italia, Holanda y Francia, después de haber logrado ya cinco bronces en los tres primeros días de competición. El Campeonato de Europa se toma este martes un día de descanso para volver ayer miércoles en la ciudad de Zwolle con las pruebas de circuito.

lunes, 1 de agosto de 2011

España campeona de Europa sub-19

España ha conseguido proclamarse Campeona de Europa Sub-19 después de imponerse a la República Checa (2-3) en la final del campeonato continental disputado en Rumanía y que se decidió gracias a los goles de Alcácer, que con un doblete en la prórroga dio el triunfo a los suyos después de que el combinado español estuviera por dos veces  debajo en el marcador.
   El equipo que dirige Ginés Meléndez terminó llevándose un encuentro gracias a una fe sin límites, que llevó a los españoles a consumar una épica victoria tras tener la final muy cuesta arriba en dos ocasiones. Los checos se adelantaron (1-0) en la segunda parte y al inicio de la prórroga (2-1), pero finalmente España no renunció en ningún momento a su potencial ofensivo y su ahínco tuvo premio con los tantos de Aurtenetxe y Alcácer por partida doble, que dieron a su equipo un nuevo título europeo. 
   En el inicio del encuentro España se vio sorprendida por la actitud de su rival, que se lanzó sobre 'la Rojita' con una enérgica presión a la salida del balón desde la zaga española. Los de Meléndez veían como les era muy difícil desarrollar su habitual fútbol colectivo fundamentado en la posesión y el buen trato al balón, mientras que Chequia intentaba buscar la espalda de la retaguardia española cuando robaba el esférico.
   Por su parte España imitaba la labor presionante de los checos, con lo que la ansiedad y el nerviosismo parecía hacerse dueños de ambos bandos, que no estaban mostrando ni mucho menos su mejor versión. No obstante, medida que se acercaba el descanso la presión checa sufrió una merma que España supo aprovechar para empezar a parecerse a si misma. La entrada en escena en el último tramo del primer acto de los jugadores clave en el ataque español, dio otro aire a los de Ginés Meléndez.
   Los hasta el momento desparecidos Deulofeu, Morata, Juanmi o Sarabia, comenzaron a entrar en contacto con la pelota y España empezó a acercarse al área de Koubek. Un remate de cabeza del malaguista, seguido de un disparo dentro del área de Sarabia que desvió el meta checo, hicieron despertar a los españoles, que antes del descanso vieron como el árbitro no señalaba un claro penalti por mano de Brabec. La actual subcampeona de Europa insinuaba una mejoría antes de enfilar el camino a vestuarios.
AURTENEXE SALVA A ESPAÑA
   No obstante, fueron los checos los que nada más comenzar la segunda mitad golpeaban primero por medio de Krejci, que encaraba el área tras una larga conducción y desde la frontal batía a Badía con un buen disparo cruzado que adelantaba a los suyos y encendía las alarmas en el bando español, que veía como se le podía escapar una nueva final continental.
   La necesidad fue la mejor aliada de los españoles, que protagonizaron sus mejores minutos cuando el tanto checo les colocó entre la espada en la pared. Una España liderada por los omnipresentes y voluntariosos Deulofeu y Sarabia, reaccionó con rapidez y puso cerco a la puerta de Koubek. Un centro del madridista lo desaprovechó Alcácer que sólo en el punto de penalti mandaba la pelota fuera.
   A renglón seguido el propio Deulofeu, muy insistente por banda derecha, culminaba una excelente jugada personal con un disparo dentro del área que desviaba el meta rival en última instancia. Cinco minutos después de nuevo Paco Alcácer rozaba el empate pero su cabezazo en el primer palo se perdía alto por poco. España no estaba dispuesta a capitular y el fútbol haría justicia con los ibéricos en las postrimerías del encuentro.
   En el 85, el asedio español culminaba con un disparo lejano de Pardo que Aurtenexe desviaba lo justo para hacer inútil la estirada de Koubek. 'La rojita' hacía lo más difícil y no se conformaba con la prórroga. En los últimos compases los españoles ponían contra las cuerdas a Chequia y Muñiz en el descuento a punto estaba de decantar definitivamente la final con disparo que salía rozando el larguero. La prórroga se convertía en el mejor bálsamo para la República Checa.
ALCÁCER CONDUCE A ESPAÑA A LA GLORIA
   Como ocurriera tras el descanso, los Jaroslav Hrebík volvían a demostrar su efectividad por medio de Lacha que en el 97 y en la segunda llegada clara de los suyos, tiraba momentáneamente por tierra el encomiable esfuerzo español. La historia de la segunda parte se repetía y los de Meléndez se vieron abocados a un nuevo despliegue ofensivo para lograr un empate que les mantuviera con vida.
   Tras una primera parte en la que la suerte dio la espalda a una España que tuvo nuevamente en Deulofeu su mejor arma, el segundo acto de la prórroga se inauguró con una nueva igualada de España. Un participativo aunque, hasta el momento, desafortunado Alcácer, encontraba el camino del gol tras aprovechar una buena dejada de Morata y fusilar al cancerbero rival.
   España volvería a no conformarse con las tablas en el luminoso y finalmente el fútbol volvía a premiar la propuesta ambiciosa de los de Meléndez, que obraban el milagro por medio de Alcácer, que se convertía a cinco para el final en el héroe del combinado español, con un tanto que culminaba la hazaña de los suyos, llevando a las vitrinas españolas el quinto entorchado continental de la categoría que se une al conseguido por la Sub-21, algo inédito en la historia del fútbol europeo.

Europa Press