España logró la primera medalla de su historia en un Mundial al conquistar el
bronce en Brasil. Las jugadoras de Jorge Dueñas barrieron en Sao Paulo a
Dinamarca (18-24) y se quitaron la espina de hace dos años, cuando perdieron en
China el pulso por el tercer puesto ante Noruega. Se podría destacar la
exhibición de la portera Silvia Navarro, MVP del encuentro gracias a sus 20
paradas, o a una letal Carmen Martín (10 goles), pero el triunfo fue premio al
buen trabajo colectivo realizado, ya no solo en este torneo sino durante los
últimos años.
Abrazado a Navarro, Dueñas lloraba de felicidad. El hombre que ha cambiado el
rumbo de una selección acababa de alcanzar un sueño. En el 2008, un año después
de asumir el cargo, llevó a España a la plata europea después de caer en la
final contra Noruega. Un año más tarde, el conjunto escandinavo se volvía a
cruzar en el camino en el Mundial. En Brasil, la bestia negra volvió a
aparecerse en la semifinal (30-22). Pero, después de la derrota, las españolas
supieron levantarse para entrar en la historia.
MARTIN, INFALIBLE Carmen Martín personifica la fortaleza psicológica del
equipo. La extremo roqueteña, que solo ha fallado un penalti en todo el torneo,
transformó los 7 que intentó. Dinamarca, que ya no es aquella máquina que
encadenó los oros olímpicos en Atlanta, Sidney y Atenas, solo aguantó el pulso
hasta el descanso.
Después de una primera mitad muy igualada que terminó con tablas (9-9), las
españolas tardaron cuatro minutos en salir del vestuario permitiendo que las
daneses abrieran una pequeña brecha. Fue la última concesión (12-10) antes del
vendaval. La intensa defensa arropó a una Silvia Navarro que fue la clave de un
parcial de 0-6. La meta valenciana estuvo sublime y desquició a las rivales.
Nerea Pena, que marcó sus cuatro tantos en la segunda mitad, provocó el tiempo
muerto al convertir el 12-16. El seleccionador danés, Jan Pytlick, se desgañitó,
tratando de arengar a su tropa, pero no hubo manera de reducir la distancia. Al
contrario. España logró ensanchar la brecha hasta los seis (14-20 m. 52), su
máxima ventaja.
"¿Sabemos jugar a los 10 pases?", les decía Dueñas en el tiempo muerto a sus
pupilas a falta de cinco minutos. La gloria estaba a tan solo un paso y ya solo
faltaba que el tiempo corriera lo más rápido posible. Martín certificó con su
partidazo marcando su 10º tanto sobre la bocina antes de que se desatara la
locura.
Jessica Alonso derramaba lágrimas antes de sumarse al corro de celebración en
medio de la pista. "Estamos eufóricas. Teníamos muchas ganas de subir al podio
en este Mundial. Montaremos una buena fiesta", aseguró Pena, que reconoció que
lograron "una diferencia superior a la esperada".
Además de la medalla, las españolas se llevaron otro premio en la maleta.
España organizará en mayo uno de los torneo preolímpico para tratar de conseguir
su billete a Londres. Quien ya tiene su plaza en los Juegos es Noruega, que ayer
logró su segunda corona al vencer a una Francia lastrada por las lesiones
(32-24).