La nadadora española Erika Villaécija tiene claro que si tuviera que apostar por una medalla en los Mundiales de Natación, que se celebrarán en Shanghai (China) del 16 al 31 de julio, lo haría para los 800 metros, 'su' prueba, la que "más ilusión" le hace y donde tiene ganas "de hacer algo grande".
La catalana es una de las veteranas de la selección española y en esta cita mundialista, además, 'doblará' con su participación también en las aguas abiertas, aunque ha "priorizado" la piscina para este Campeonato del Mundo
De todos modos, sabe que "la prueba principal" son los 800 metros. "Es mi prueba, es la olímpica, y la segunda más importante son los 10 kms y la tercera los 1.500, aunque no creo que haya tanta diferencia entre las tres", advirtió.
De cara a Shanghai, Villaécija se ve "en mejor forma que nunca". "Es una oportunidad. Shanghai es un reflejo de Londres más o menos, cambia la cosa, pero no demasiado, así que estar en la final y hacer una buena marca y estar más o menos arriba es un muy buen voto de confianza", comentó.
Mentalmente, la española indicó que su "peor época fue después de los Juegos de Pekín". "Cuando empecé esta temporada estaba un poco rara, aunque en cuanto llega una competición importante noto esas cosquillitas de tener ganas de competir y eso lo que me mantiene con ganas", aseveró, opinando que, desde que ella está en la selección, la actual "es el mejor momento de la natación". "Los que estamos formando el equipo somos nadadores con posibilidades y los mejores", subrayó.
Europa Press
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